martes, 18 de septiembre de 2007

Decir adiós...

Decir adiós se hace difícil y pesado,
Es justo como un barco, profundo como el silencio,
Y cada uno se trastoca de las escasas melodías escuchadas,
Se deshacen en lágrimas grises,
Escuchando lo que siempre fue dicho.
Se aprisionan tantos sonidos en la garganta,
Guturalmente gatean para salir por tus labios,
Se acompasan y empiezas a escupir recuerdos en torrentes
De saliva azucarada.
Decir adiós se hace pesado y te sientes desnuda y con frío,
Ansiosa y callada, te reconoces muda y extraña.
Acompañada por tu sombra en medio de todos,
Y las risas y las compañías desaparecen.
Se hace confuso por lo cercano de sus letras,
Apiñadas en fila una contra otra desesperadas por
Formar una palabra tan triste,
Decir adiós es fulminante.