martes, 11 de septiembre de 2007

El camino...


Como caminante castigada me encuentro fatigada recorriendo un laberinto en un lugar muy extraño. Encuentro mares, arena, piedras; en el centro una isla en los mares olas y en medio de la isla, una sirena. Espero la noche con miles de estrellas me encuentro dormida, entre arena y piedras cumpliendo mí castigo por el delito cometido. Mañana esperada y placentera pedía a gritos mi pobre corazón después de una noche pasajera liberada quede de aquella prisión.