martes, 18 de diciembre de 2007

El espectro

Mi alma muerta,
no defino el contorno,
las raíces golpean,
todo es silencio,
la voluntad no existe,
los pájaros somos nosotros,
de vuelta para que?

En las siniestras noches,
En los holocaustos andantes
En la eterna juventud,
Las narices rotas,
Fluidos interminables,
La belleza implacable,
El juicio desorbitado,
Entornos enmudecidos,
Vicios inexplorados,
Las razas híbridas,
Sueños prolongados,
Amores fugases,
La tamaña desilusión de una vida de hondos viajes y desaciertos,
Pero quien tiene más la razón, aquel que se deja llevar por las emociones o aquel que le pone camino a sus apuros?

Quisiera lentamente y en silencio desnudarte,
como un colibrí que va sin vacilar, con toda la sutil complicidad de la flor,
pero en este fortuito intento de olvidarte,
el universo y su resaca no ayudan en nada.

Poetas y bohemios dirigen sus voces a otra parte,
naturaleza y olvido,
desasosiego y locura,
Cómo desnudarte?,
Si en tus tardes de olvido, te vas con tu arco iris a otra parte y me dejas sin nubes,
sin sombra,
Y con frío, con mucho frío.

He hablado con todos,
Con los descabezados,
Con los desposeídos,
Con los que no tienen nada: lo teniéndolo todo,
Con los de diferentes sexo que exploran sus placeres a la gente,
A los artistas del olvido y recordados,
A los transeúntes y poetas que son lo mismo,
A los desaparecidos y los de su tierra,
A los humanos y al olvido.

He hablado con todos y me recuerdan y me dicen y me contestan:
Mi alma
ha muerto.