sábado, 12 de abril de 2014

SE CERRO MI LIBRO ABIERTO...


Allí estaba, una tarde tranquila... dormida sobre un estante... recogiendo del olvido el polvo del día errante... allí estaba, tendida, inerte... sacudiendo con sus hojas a la alborada del tiempo... y allí mismo ocultándome en silencio... se encendió la luz de una llama para iluminar un sueño...

Quise que se quedara paralizado el presente... pero el futuro dejó que el estante se rompiera... despertando de ese modo el libro que allí durmiera...

Resonó con gran estruendo sobre el piso el libro abierto... y atrapé con posesión esa ráfaga de viento... con la ilusión del principio ignoré el pasado incierto... olvidé que muchas veces todo ha sido un falso empeño... que todo se había perdido en el borrasca del tiempo... paralizando las horas de mis tristes pensamientos...

Creí entender al principio el mensaje del autor... comprendí luego, más tarde, que no había explicación... que sobraban las palabras, al herirse el corazón... que debíamos separarnos y olvidarnos del amor... que el orgullo dirigía hasta el fondo del dolor, la lágrima que aparecía adornando el exterior... la lectura siguió su rumbo por caminos de un error... se equivocaba mi alma en su rol de buen lector...

De repente, sin darme cuenta, el libro se me cerró... cerrándose con él la puerta de la ansiada comprensión... los sueños de prisa huyeron cuando los rayos del sol, marchitaron sin consuelo la esperanza y la ilusión.