jueves, 30 de julio de 2015

No duermas...

En la oscuridad de la enmudecida noche, la evolución ha comenzado.
La historia de los inmortales siempre se ha escrito en las hojas vacías del tiempo.
Vivimos lo que somos y soñamos lo que quisiéramos ser.
Dormitamos sobre lecho de olvidos.
Somos lo que aún no han visto.
Gozamos de sentir el frío en las manos.
Tinieblas despeinando los cabellos.

No sueñes....
Podrían vernos....

Escuchamos el rumor intolerable de un silencio cortando el aire.
Una hoja muerta silba entre las pupilas y nos levantamos para asesinar gargantas.
Impregnamos oscuros sentimientos para alimentarnos de ellos.
Trazamos en rojo sanguíneo la vena que abierta se va desangrando.
Muerte y miedo, un murmullo que estremece....

Los sueños se fragmentan y caen devorados en pantanos olvidados.
Hundimos en tinieblas todo aquello que nos rodea.
El silencio ensordece los sentidos.
Los cuerpos tiemblan lacerados entre llagas, menguan sus latidos
y en su oquedad se desmiembra su agónico respirar.

No me nombres, no me despiertes, no abras mis ojos, no te duermas.
No hagas que quiera abrazarte, no quieras compartir mis sueños.
No habrá tumba para los muertos, ni rosas blancas, ni lamentos.

No sueñes....
Podrían vernos....