martes, 14 de julio de 2015

...Ven...

La inexplicable certeza de saber que
estas allí lejano, cercano....

Alma de oscuras ropas, vendajes que cubren heridas,
heridas de otros tiempos, heridas que traen ardor
a tu pecho herido y magullado,
que en la lucha ha dejado entrever la debilidad
de su alma y su corazón.

Imborrables recuerdos, amacizando el dolor
arrastras con cadenas los restos de tu corazón,
desilusión, amargura y soledad.... inexplicable verdad.

Preguntas sin respuestas que asolan tu ser
y dejan heridas y cicatrices en tu piel.

Ven conmigo, no te dejare volar....

No hay rebeldía que valga si solo dolor te traerá
el alejarte de mi piel y de los recuerdos del ayer.

Nada importa ya, no hay palabras ni hay verdad
el silencio llegará a la hora del final
y solo dejará tus heridas abiertas, no revelará la luz en ti,
de ti depende brillar.

Por eso hoy, ante el altar de mis sueños,
imploro por la redención de tu alma,
imploro por ser aquel que encienda tu fuego,
que te haga brillar y así alcanzar la luz.

Ven.... y te llevaré conmigo....